jueves, 5 de diciembre de 2013

Capítulo 2

Son las cinco y media, y aquí estoy,sentada en un sillón bastante cómodo,escuchando música,siempre la misma canción... En mi cabeza suena Summit de Ellie Goulding y Skrillex... Qué bonita pareja,duraron bastante, ójala yo pudiera estar así con alguien,quiero querer así a alguien,aunque a veces no sea la persona más amigable del mundo,pero si me suelto puedo ser divertida,o al menos eso es lo que me dicen...

A sullen heart ticking under the ground 
Taking the weight of which has yet to be found 
If you can hear me now, why don't you recall? 
I was the one who cared after all 


Ale,canción terminada,ahora suena Always  de Bon Jovi,no sé por qué me da por escuchar canciones romanticonas que hablan de amor eterno...Intentaré volver a dormir,aunque sea un poco solo...

Son las doce del  mediodía, al parecer he dormido bastante, vuelvo a mi habitación rápidamente y después de preparar algo de ropa, me meto en la ducha y después de peinarme y vestirme,salgo de casa. Mi madre no ha llegado todavía, así que puedo ir a dar un paseo sin riesgo de que me echen ninguna bronca, y quién dice paseo, dice que posiblemente coma fuera de casa.

Voy a una tetería cercana del parque,no voy a tomar mucho,solo un chocolate caliente. Un camarero joven llega al poco tiempo,le pido el chocolate,y antes de irse me da un papelito con su número de teléfono, que forma más discreta de ligar.
A lo lejos veo,en una de las mesas,al chico de ayer... A Bill Kaulitz,es majo, no como su hermano odioso,el cual al parecer acaba de sentarse a su lado. Mierda,me ha visto y ahora se dirige hacia mi mesa,mejor será que me tape la cara con la carta.

-Te sigo viendo pequeña.-Dice él,y yo solo puedo descubrirme la cara,veo que está sonriendo.
-Oh, hola, no te había visto... Estaba... Eem... ¡Mirando la carta! Es que tenía un poco de hambre y eso.
-Si,ya,claro, Gin... No me chupo el dedo... Y...¿Qué haces tan sola por aquí?
-Pues, he venido a tomar algo y a desahogarme un poco...Por cierto,dile a tu hermano que mantenga la distancia,no quiero que intente nada raro.
-Tranquila, está saliendo con otra chica,no creo que haga nada.
-Bill... Una preguntita de nada... ¿Cuántos años tienes?
-21, al igual que Tom, aunque yo soy más maduro.-Dice con una sonrisa victoriosa.-¿Y tú?
-19, un poco mayor para estar con crías como yo, ¿no?
-Nah,son dos años de nada, no hay ningún problema. Si quieres puedes sentarte con nosotros, Tom no te hará nada y yo tampoco.
-De acuerdo.

Fuimos a la mesa de los gemelos, en la que se encontraba Tom, un chico rubio,con rastas,ropa muy ancha y bastante guapo. Me senté a su lado, ya que era el único lugar disponible,y de repente,comenzamos a hablar,como si nada me impidiera soltarme y ser yo misma, como si fuéramos amigos de toda la vida, y en realidad, no han pasado más de dos días desde que conocí a Bill...
Eran como las dos,y fuimos los tres a dar un paseo por el parque, ese sería nuestro punto de encuentro cuando quisiéramos quedar. Bill se fue,por no sé qué emergencia que le había surgido, y yo aquí,sola con un pervertido y calentorro, aunque vuelvo a reconocerlo,es muy mono y muy graciosete.


-Sé lo que haces con las chicas,Kaulitz.-Dije mirándolo mientras nos sentábamos bajo un árbol.-Y te digo,que no me gustas ni un pelo.
-¿Y qué es lo que hago?-Dijo haciéndose el inocente mientras se acercaba a mí.
-Las enamoras,te las llevas al catre y después las dejas tiradas,como si fueran un pañuelo de usar y tirar...
-Yo les doy el cariño que ellas necesitan,además,la mayoría de las veces son ellas las que me lo piden.
-Tom, Hay chicas que después de estar contigo, han tenido que ir al psicólogo, y es muy triste verlas llorar por un hombre que cambia más de novia que de calzones.
-¡Eh! Yo me cambio de calzones todos los días, no soy ningún guarro.-Dijo serio. ¿Lo habré ofendido de verdad? Bah, así que se acostumbre a no jugar con las chicas.
-Mira dejemos el temita ya,solo era para dejarte claro que no tienes posibilidades conmigo.-Dije apartando la mirada.
-Dímelo mirándome a los ojos y te creeré.-Dijo él sonriendo.
-No tienes posi...-Y justo cuando lo miré, ¡ZAS! Ya no me salían las palabras de la boca. Él solo sonrió al verme.
-Te lo dije,nunca digas nunca,Gin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario